martes, 3 de febrero de 2009

Protección contra las ETS

Las enfermedades de transmisión sexual son infecciones que se contraen por medio del contacto sexual. Excepto por los resfriados y la gripe, las enfermedades de transmisión sexual son las enfermedades contagiosas más comunes (que se propagan más fácilmente).

Cada año se notifican millones de casos nuevos de estas enfermedades. Aunque es posible tratar y curar algunas enfermedades de transmisión sexual, ese no es el caso con otras. La prevención es la clave para combatir las enfermedades de transmisión sexual. Al informarse sobre estas enfermedades, podrá tomar medidas para proteger su salud.

Recomendaciones:
  • Para ayudar a eliminar posibles gérmenes antes de que éstos tengan la oportunidad de infectar, se recomienda lavar los genitales con agua y jabón y orinar pronto después de la relación sexual y, sobre todo, utilizar preservativos, ya sea masculino o femenino, para disminuir el riesgo en todos los tipos de práctica sexual, sea vaginal, anal u oral.
  • Para garantizar su efectividad es fundamental utilizarlos correctamente. Es imprescindible una buena colocación, en el caso del preservativo masculino, con el pene ya erecto y aplicándolo con el reborde desplegable hacia fuera, rechazándolo si ha habido un error de colocación, y, en el del femenino, asegurándose de que el anillo interno se introduzca dentro de la vagina a la máxima profundidad posible y dejando fuera el anillo externo. En todo caso, se recomienda leer atentamente las instrucciones contenidas en el cartonaje, tener en cuenta la fecha de caducidad, guardarlos en lugares frescos y secos, y ser precavidos también en el momento de extraerlos, además de no reutilizarlos nunca.

Consejos:
  • Uso correcto del preservativo:Para garantizar la efectividad del preservativo a la hora de reducir riesgos de contagio, es fundamental un uso correcto.



  • Conocer las parejas sexuales y limitar el número de ellas: cuanto mayor sea el número de relaciones sexuales con distintas personas, mayor es el riesgo, y hay que extremar las precauciones.



  • Evitar actos sexuales arriesgados: los actos sexuales que desgarran o rompen la piel conllevan un mayor riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Incluso las cortaduras pequeñas que no sangran permiten la entrada y salida de gérmenes. El sexo anal conlleva un riesgo mayor ya que los tejidos del recto se desgarran con facilidad. Los líquidos corporales también pueden transmitir enfermedades de transmisión sexual. El contacto sexual sin protección con una persona infectada conlleva un gran riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.



  • Vacunarse: se puede prevenir la hepatitis B y el VPH por medio de vacunas.

FUENTE: http://www.farmaceuticonline.com/

http://www.cuidarteesquererte.com/

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